
Él ya sabía enamorar, creo que a todas les ponía la misma canción, la cual ya antigüamente había dejado el resultado en "llamadas perdidas" de madrugada de esas inocentes novatas de menos de 20 años que se enamoraban con un enorme sentimiento y él casi con una risa enojada comentaba a sus amigos lo que el tiempo le había enseñado actuando con la indiferencia... yo personamente nunca lo llame, yo sabía perfectamente la clase de hombre con la que estaba saliendo, no quice intentar buscar una explicación a su repentino adios porque yo concientemente quería jugar el mismo juego que el pensaba que yo desconocía. paso el tiempo todo cambio, nunca lo olvide, lo admito, un día extraño él me llamo. no conteste de inmediato tenía que estar segura que era él, le hable como intimidando con mi voz, pregunto mi nombre y yo le respondi: claudia... mi corazón latia fuerte, mis palabras salian casi al azar de mi boca, pero pensamientos claros me decían "tranquila" y así fue como una larga conversa termino por reconocer la confianza que un día fue expulsada sin previo aviso. Logré entender el porque de su finalizado contrato de sentimientos en mi contra, me termino por explicar y casi por convencer que el solo se había alejado con la intención de que yo lo terminará buscando, cosa que no sucedio nunca de mi parte, no quice explicarle nada, porque sabía perfectamente que sus concluciones eran bastantes calculadoras y convincentes a la vez. YO ´temía por mis sentimientos en ese lapso de palabras, pero como una experta logré conectarme con mis "muertes" y con mis pesares de antigüos amores que ya habían sido analizados por mi deteriorado corazón sabor a muerte y agonía.
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