
Después de tanto pensar y pensar el solo había compensado lo que se había ganado con sus acciones, la vida no le sonreía como antes y los recuerdos le hacían imposible dejar de pensar, a cada instante del día (con mayor frecuencia de noche) el se preguntaba el porque de las consecuencias tan marcadas por el “olvido”, el sabía con exactitud que ella no miraría atrás (…), pensativo a diario, confundido y devastado...
Ella sin remordimientos lo olvido, para seguir su camino, el no sabia que ella estaba completamente enamorada del dolor que le provocaban los sentimientos no correspondidos, quizás y el en su sano juicio pensó que solo era una muchacha sin condiciones... pero se equivoco... ella yacía en el meridiano de Greenwich conquistando sus miedos y sus cínicas emociones…
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