
creíste volar muy lejos, mas veo tu cuerpo confuso oculto en un montón de yerba seca en la distancia. Nadie quiere mi piedad, mejor para mi la guardo en mi saliba por un instante eterno. No logro comprender tu maldad pacifica todo es tan extraño y admito que mis luces también lo son. Lograste entrar sin pedir permiso en mi vida, logre amarte sin pedirte que hicieras lo mismo, y aun así no logro entender porque me comporte como una adolecente siendo que ya soy practicamente una mujer practicando con la mente... crecer duele, y lo que duele no son los músculos ni la piel, duele admitir que ya no eres la pequeña traviesa antes elogiada haciendo alguna travesura para llamar la atención....
Tus ojos ocultan tanto que podría asegurar que sufres tanto como pudo haber sufrido Jesús en la cruz, aun no creyendo en el puedo facimente ponerlo de ejemplo porque el quizás no existió y aun así la gente siente su dolor irreal como yo persivo el tuyo.
quizás el no debió conocer mi vida....
No hay comentarios:
Publicar un comentario