Inversa como siempre, fiándome hasta del mínimo detalle de los árboles semi desnudos que me observan como queriendo decir ¿que piensas?... me auto respondo con destellantes ideas inapropiadas, pero divertidas.
yo soñaba siempre el mismo sueño repetitivo y duradero en el espacio simulado de creer saber que es lo que pensaban de mí esos perfectos desconocidos que me miraban sin saber que yo los recordaría como sueños desconocidos. Quizás como siempre era esa imaginación absurda que me acompaña las tardes de otoño, cuando sin querer el frió y el viento se transformaban en una compañía fiel y ambulatoria durante el día somnoliento.
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