miércoles, 7 de enero de 2009

HABÍA UNA VEz...


un árbol seco dio un fruto.
he oído hablar de muchas cosas que parecen fantasía y simplemente me gusta suponer o adivinar que tan lejanas están de nuestra imaginación. Todo comienza en una fría tarde de abril cuando las hojas comenzaban a tambalear en las copas de los frondosos árboles, nadie acepto yo contemplaba cada árbol que parecían adaptarce repentinamente al brusco cambio de viento y temperatura, a mi nada me hacia no poder mirarlos, los encontraba bellos y pensaba que seria de ellos cuando la ultima hoja cayera y quedaran completamente vacíos.
Así quede yo esa tarde cuando los árboles pasaron a segundo plano porque simplemente nada me podía hacerme mirar cosas tan simples porque ya nada era simple. Esa ilusión que me hacía pensar en cosas sin sentido para la vida diaria esa simpleza de ver cada cosa se había dispersado y cada cosa en mi mente comienza a complicarce ya las hojas no servian para reir porque mi corazón no podía parar de llorar, aquella persona se habia marchado sin decir siquiera adios. Mis días comenzarón a nublarse y a mimetizarce con el tiempo que cada vez se sentia mas humedo y lluvioso, no habian palabras bonitas ni nada que me hiciera ver la simplesa de la vida, porque ya todo era gris, dejarón de suceder muchas cosas en mi vida y cada semilla sembrada fue secandoce lentamente y yo desde la distancia no podía evitar ese ciclon que derroto en ese instante todo lo hermoso.
Así como un árbol en invierno sin flores ni hojas comence lentamente a apagarme y mi tronco a endurecerce, con mucha tristesa de no saber asumir en ese instante comence a desvallecer y a morir a secarme y desidratarme apesar del agua que caia incasablemente se perdierón todas las fuerzas de seguir y simplemente me inunde de alimento humedo y me dormi para cuando despertace quizas yo ya no estubiece entre todos los árboles que tambien se durmierón conmigo...

No hay comentarios: