miércoles, 12 de diciembre de 2007

DESDE EL INTERIOr UNA VOZ CLAMA SER ESCUCHADa...

erace una vez una niña de ojos tristes que vivia en el centro de la tierra, su vida era muy feliz con los fantasmas que la rodeaban y la llamaban amiga siempre, nunca le fallarón siempre reian si ella daba la impresión de hacerlo, siempre lloraban simplemente si ella reflejaba una lagrima en su rostro´, no habia maldad en sus pensamientos ya que nada la hacia pensar malos pensamientos, ella creia que era muy feliz siendo quien era, nada le faltaba a ella en su bello mundo bajo la tierra. Como es normal en aquella niña llamada claudia, un día sintio la curiosidad nefacta de salir a la superficie, le costo mucho tomar la decición de ir aya arriba puesto que le habian contado que en la superficie no solo habian más personas como ella sino que habian cosas que hacian que las personas fuecen distintas entre si, no como en su bello y oscuro mundo rodeado de fantasmas que hacian practicamente lo que a ella le gustaba, no pasarón muchos días y la curiosidad seguia invadiendo su mente, en las noches habian veces que no lograva conciliar el sueño ya que ese pensamiento un poco abtracto se estaba convirtiendo en tal en un verdadero sueño. Solía reir por largas horas con los que hasta el momento habian sido sus fieles amigos de la oscuridad, y el tema de la superficie era un tema que sus amigos fantasmas evadian un poco de la curiosa mente de claudia. bueno sin mediar avisos un día la niña decidio que su sueño debia cumplirce a como diera lugar, no habia cosa que ella quiciera hacer mas que poder subir a la superficie a conocer a sus pares que por cierto ella sabia que eran un poco distintos a sus pensamientos lejanos quizas no se imaginaba como eran esas personas que estaban aya en la superficie, quizas. sin preguntarle a nadie ese dia nublado que robo su estabilidad y sus largos pensamientos de hacerlo o simplemente seguir soñando, tomo una pala y comenzo a cabar hacia la superficie, cabo tanto, y asi estubo durante muchos días, hasta que sin darce cuenta una luz radiante penetro sus ojos y la hizo evadir y cubrirce la cara ya que aquella luz no era la tipica que habia en su mundo debajo de la superficie de la tierra sino que era esa luz que quemaba y hacia que el mundo del exterior fuece distinto al que ella estaba acostumbrada a vivir, con la cara empapada de sudor y barro lucho y salio luego de recuperar la vista que hasta el momento se habia ido por los fuertes destellos que ella no conocia, y con los ojos tristes que la carectizaban miro detenidamente cada espacio diluido que se asomaba ante sus ojos cubiertos ya de lagrimas, al ver que aquel mundo que ella idealizaba magicamante no era mas que sufrimiento y desolacion, sin pensar que sus amigos fantasamas la esperaban en el fondo de la tierra tomo su bolso y comenzo una larga caminata entre ruinas y gente que la pasaba a llevar a medida que se sumergia mas en el camino, asi ella se dio cuenta que el mundo exterior no solo era risa sino que habia hasta olores que aya en su mundo no existian, todo era raro para aquella mente que no sabia el porque la gente gritaba o simplemente lloraba por daño de terceros, no habia magia sino dolor que martiriaba sus sueños que lo cubrian todo de ilusion perpleja ya hasta ese momento convertido en un sueño no perfecto sino que demasiado inperfecto, pero aún así no le importo ella queria descubrir el porque de la existencia con dolor extenuante que quemaba la piel de esta niña de piel clara que del momento que subio a la tierra no hizo mas que demacrarce ante tal sol que la quemaba con gusto porque no habia niña mas distinta que quizas no era tanto su belleza sino que eran esos ojos tristes que sumrgian a cualquiera en un largo trance y sentimientos encontrados llenos de curiosidad al intentar tratar de conocerla, ella no dio tregua simplemente su mirada se nublo ante tan magico mundo de dolor que hasta el momento no hacia mas que maravillarla y esas ganas inmenzas de sumergirce mas y mas para conocer las miserias las derrotas y los triunfos que eran demasiado mediocres para ella pero facinante a la vez...no quizo volver a su mundo subterraneo porque penso que aya era un poco aburrido y desidio no volver aunque sabía que su decición no era la definitiva, sabia perfectamente que el día de mañana tenia que volver con los suyos, pero no solo como se fue sino que con conocimiento ante aquel mundo tan hablado aya, aya en el subterraneo.
Camino claudia, camino tanto que nisiquiera tubo miedo, nadie le hacia daño sino mas bien la protegian y ella entregaba esa enseñanza que los de la superficie no conocian, asi comenzo su viaje y siguio
y siguio.......y siguio y no paro en varios años.............hasta que,

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