
Una rara luz se apiado de sus lamentos, entre risas y llantos tarde comprendió que soñar no era la realidad que tanto pensaba, soñar no era más que desear en silencio un anhelo que solo podía ser realizado en simples sueños voraces. Entre voces y gritos espantosos la verdad se dispersaba como un simple destello de estrellas, cada día que se consumía era una señal a tener que retomar la rutina del soñante perdido que aún no lograba encontrar la mentira de sus sueños los que para el eran bastantes reales casi tocables como un piano o como una simple guitarra sin cuerdas...
el camino del sueño era angosto al principio, creyo ver seres mitológicos con grandes armamentos y genuinos vestuarios casi mágicos como casi sacados de una película de ciencia ficción... aún en el relato de sus sueños, nadie parecía tomarle el efecto que en el causaban, lo llamaban poco convincentes y casi tragicómico para los que casi por obligación debían escuchar sus deteriorados sueños increíbles. Era realmente infame lo que podía llegar a provocar publicamnete el solo hecho de tomarle asunto a sus "simples sueños", sin nada más que añadir se auto convencido que a nadie más que a el le importaba volvío a la misma cama de cada noche y se sumergío en la búsqueda de respuestas a sus mentirosos sueños desperdiciados...
CLARAMENTE LAS MENTIRAS NO LAS VE EL SOÑANTE...



