
No lograré comprender esa pasión de invierno que una vez goberno la vida de esa pobre mujer tirada en el ceménto.
Aún miro desde aquí en la distancia y veo el pasar de las horas, ella es inescrupulosamente observada por seres humanos que ilogícamente se hacen llamar personas "gente", todo está desnutrido para esa mujer que ya ni su llanto es conmovedor ya ni sus heridas ensangrentadas crean la lastima de otros insecibles e insensatos corzones ya que no quieren ver la triste realidad.
Que inestavilidad habrá sentido esa muchedumbre de gente que solo observo y especulo con respecto a tal espelusnante final de equella poesia caminante. Nadíe sabía bien el daño que esa mujer causaba a diario en aquella mente que no sabía evadirla sino que solo alimentaba esas enormes ganas depoder volar, desde un acantilado ella observaba a diario y con un goce distinto imaginaba el día en que ella tomará el valor para poder volar, quízas ella podía volar no más de 4 segundos pero volaría.
Hoy mi mundo de cristal esta un poco opacado por esa inmensa pregunta hablante que me hace retroceder inutilmente al pasado de mi vida, toco cada pedazo de suelo que esta marcado por tus huellas ya casi extintas de mi suelo ya caminado por mis pies, y han sido mis propios pies que se han encargado incosientemente de borrar cada huella que dejo tu cuerpo en mi habitación infectada de ti. Como pueden pasar así las horas tan descabelladas, como pueden pasar así los días tan ligeros sobre mi piel que nisiquiera nota el peso de los días transformados en años dolorosos, duele, duele este sentimiento tan mio que nadie sospecha, y esta lengua mia que me desvia y me hace tener estos malditos espejismos de verte tirado en mi cama aún durmiendo aún sin siquiera saber que paso, pero no saco nada de tantos y enormes recuerdos si el valor de enfrenterte se ha transformado en ficción, no tengo valor para mirarte solo este gran valor a querer volar desde esta altura que me hace delirar de miedo al ver que al lanzarme de aquí tu nisiquiera te darás el gusto de por ultimo gozar con mi caida en contra del suelo que me terminara cubriendo suavemente y lamentando el porque el tubo que ser testigo de tal escabroso espectaculo del cual él no queria ser partícipe pero sin querer lo fue...